
Patagonia: Testaferro confesó entramado con capital extranjero
En un juicio iniciado por él contra una mujer indígena, el empresario reconoció haber actuado como testaferro en la compra de miles de hectáreas en tierras estratégicas de la Patagonia con fondos de Emiratos Árabes.
El caso salió a la luz durante un juicio en Bariloche. Allí, el empresario Hugo Alberto Barabucci admitió haber adquirido cerca de 14.600 hectáreas en la zona del Alto Río Chubut con dinero proveniente de Emiratos Árabes Unidos en calidad de testaferro.
Según su propio testimonio, la operación se realizó a través de una “donación” vinculada a estructuras del poder emiratí, en un esquema que involucró triangulación financiera internacional. El dinero no habría ingresado al sistema financiero argentino.
Testaferro en tierras estratégicas
Las hectáreas en cuestión no son cualquier territorio. Se trata de zonas que incluyen bosques nativos, nacientes de agua y áreas cercanas a glaciares.
El valor de la operación —poco más de 2 millones de dólares— implica un precio extremadamente bajo en relación con los recursos que contienen estas tierras.
Esto refuerza una preocupación creciente: la apropiación de territorios clave por parte de capitales extranjeros.
Conflicto con comunidades mapuche
El reconocimiento se dio en el marco de una causa judicial iniciada por el propio empresario contra una mujer mapuche, Soledad Cayunao, acusada de usurpación.
Sin embargo, la Justicia falló a favor de la comunidad. La mujer fue absuelta y se reconoció la falta de pruebas en su contra.
El caso visibiliza así una tensión recurrente en la Patagonia, originada por la defensa del territorio ancestral ante los avances contra los derechos de los pueblos indígenas.
¿Extranjerización ilegal de tierras?
El entramado revelado pone en cuestión el cumplimiento de normativas argentinas que limitan la compra de tierras por parte de extranjeros, restringen la propiedad en zonas de frontera y protegen áreas con recursos hídricos estratégicos
De hecho, distintos análisis advierten que este tipo de operaciones podría constituir una forma de extranjerización indirecta, mediante intermediarios locales.
El caso no es aislado. Se inscribe en un proceso más amplio que atraviesa el sur argentino y que incluye concentración de tierras, avance de capitales internacionales, conflictos con comunidades indígenas y control de recursos naturales.
Fuente: TeleSur



