cambio climático

Si bien las economías más avanzadas concentran la mayoría de los costos, el impacto es mayor en los países menos desarrollados dado que las pérdidas representan una proporción más elevada de su PBI, según advierte la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Entre 1970 y 2021, los fenómenos meteorológicos extremos causaron más de 2 billones de muertes y pérdidas económicas por 4,3 billones de dólares. Así lo indicó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) de las Naciones Unidas en el marco de la apertura del XIX Congreso Meteorológico Mundial (Cg-19) que busca, entre otras metas, acelerar y ampliar los servicios de alerta temprana para desastres para 2027.

A pesar de la alta mortalidad registrada, la entidad destacó que este tipo de sistemas lograron reducir su magnitud significativamente. “Las alertas tempranas mejoradas y la gestión coordinada de desastres han reducido drásticamente el número de víctimas humanas en el último siglo”, señaló en un comunicado de prensa. En 2020 y 2021, se registraron un total de 22.608 muertes, lo cual muestra la mencionada disminución respecto del promedio anual de la década anterior.

Las pérdidas económicas generadas por los 11.778 desastres registrados en los últimos 51 años, por el contrario, se dispararon. Del total de 4,3 billones de dólares, más del 60% corresponde a economías desarrolladas y, más específicamente, el 39% corresponde a Estados Unidos.

Los países con menor nivel de desarrollo y los pequeños estados insulares, sin embargo, se erigen como los más afectados en tanto el costo es demasiado alto comparado al tamaño de sus economías. En aquellas más desarrolladas, las pérdidas no superaron el equivalente al 3,5% de su PBI, mientras que, en los países con menor nivel socioeconómico, el impacto osciló entre el 5% y el 30% de su PBI.

“Lamentablemente, las comunidades más vulnerables soportan la peor parte de los peligros relacionados con el tiempo, el clima y el agua”, explicó Petteri Taalas, secretario general de la OMM. Además, utilizó el caso del ciclón Mocha y su impacto entre los sectores más pobres de Myanmar y Bangladesh para ejemplificar este fenómeno en el Congreso.