Así lo señaló Rodrigo Solá, integrante del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, respecto a lo denunciado por familiares y detenidos. Entre los hechos figuran simulacros de ejecuciones con escopetas.

Tras la detención de efectivos policiales por torturas en la comisaría 42 de Tartagal, Rodrigo Solá, integrante del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, señaló por Aries que los hechos denunciados son “prácticas habituales”, aunque destacó que “ya no hay personas condenadas” en las comisarías.

El abogado señaló que ya se encontraban realizando el seguimiento de la Comisaría 42 así como de otras dependencias del interior. Se refirió al informe que presentaron y que da cuenta de la existencia de personas alojadas de forma permanente, cuando solo debería ser de manera transitoria.

Además, expusieron los problemas edilicios y la falta de capacitación del personal, así como las denuncias por abusos y malos tratos.

Recordó que los días en que se encontraban en la comisaría 42, los propios detenidos denunciaron el accionar de personal policial y de Infantería, con violentas requisas.

“Pudimos ingresar recién una hora y media después, cuando tenemos garantizados por ley el acceso inmediato”, aseveró el abogado e indicó que se encontraron con “personas íntegramente mojadas, desnudas, con sus cosas mojadas, rotas”. “Decían que había personas lesionadas y trasladados a otras comisarias”, agregó y remarcó que los hechos fueron puestos en conocimiento en la Fiscalía de Derechos Humanos.

Dos semanas más tarde, familiares de las personas detenidas denunciaron hechos de mayor gravedad ocurridos durante la madrugada del 29 de mayo. Las personas detenidas pudieron identificar a los responsables y, a raíz de ello, fueron detenidos 10 efectivos policiales y agentes de Infantería, que serán imputados hoy.

“Lo que ha trascendido tiene que ver con un abuso con tocamientos y con haber dejado desnudas a algunas personas. Lo que se denuncia es que son prácticas habituales”, enfatizó Solá y señaló que entre los hechos denunciados figuran simulacros de ejecuciones con escopetas.

El abogado lo definió como “un escenario bastante complicado en términos de violencia institucional”. “Hay que trabajar en la investigación de estos hechos para que no se repitan a futuro, y en la investigación de hechos específicos para que lleguen a condenas”, subrayó.

Por otra parte, aseguró que mantienen un diálogo con el ministro de Seguridad, Abel Cornejo, a quien le presentaron los informes y pusieron en conocimiento respecto a lo ocurrido el 29 de mayo ya que “tiene una responsabilidad concreta sobre esa situación”.

El abogado indicó también que desde la Fiscalía de Derechos Humanos se solicitó el secuestro de los cuadernos de actas, algo que desde el Comité ya habían pedido “para evitar modificaciones o alteraciones”.

“En este momento, entiendo que ya se hizo esa requisa. Lo importante en estos momentos es resguardar esa prueba”, remarcó Solá y agregó: “En esas comisarías ya no hay, al menos, personas condenadas. Pero todavía faltan las otras condiciones procesales, que no deberían estar tampoco en ese lugar. Es importante que, como ciudadanía, estemos al tanto de estas situaciones y acompañar a estos procesos que apuntan a la prevención de estas situaciones”.

Fuente: Aries