Necesita pegamentos especiales para que la joven, de 21 años, sea operada de un tumor que le quitó parte de la visión y amenaza con atrofiar el resto de sus sentidos. Lleva meses esperando que aprueben su expediente, que ya fue rechazado por autoridades provinciales.

Miriam es madre de Brisa Sánchez, una joven de 21 años que necesita ser operada por un tumor cerebral. Sin embargo, pese a llevar meses haciendo gestiones, ni desde Provincia ni desde Nación responden su pedido por unos pegamentos indispensables para realizar el procedimiento en el hospital San Bernardo.

De acuerdo con lo que indicó Miriam, su hija comenzó con síntomas hace casi dos años, y comenzó a medicarse para aliviar los síntomas desde hace nueve meses. “Tiene un tumor, le detectaron un tumor en la hipófisis y dos quistes en el cerebro- contó-. Resulta que como va pasando el tiempo y no tengo respuestas del gobierno, me revocaron la orden el pedido que hice. Fue un expediente a nivel provincial, yo pedí los pegamentos para la operación”.

“A nivel provincial me dijeron que no hay fondos y me mandaron a la Benito Graña, a Acción Social de la Nación. Me atendió la señorita Viviana. Ella me hizo volver los papeles con la licenciada Giraldes. Eso estoy esperando, por medio del expediente, pero me dijeron que vuelva el 23 de abril y no sabemos si es que se van a conseguir los pegamentos, y ese es el problema”, contó angustiada con una espera que lleva ya tres meses sin respuestas.

La fecha estipulada para la cirugía sería el 3 de mayo. Sucede que, según explicó, su hija no puede ser intervenida si no cuenta con el material. Cabe señalar que cada pegamento cuesta aproximadamente 70 mil pesos, ante lo cual Miriam lamentó: “Yo soy asistente terapéutica, mi sueldo no me alcanza para poder comprarlos”.

Además, expresó: “Lo peor es que el tumor va creciendo y va obstaculizando el nervio óptico. Ella ya no ve casi. Y también hay peligro, me dijo la doctora Romero, que pierda los sentidos y no hay solución. Me rechazaron todo y estoy desesperada, no sé qué hacer”.

“Va pasando el tiempo y ella está cada vez peor. No puede ni estudiar ni trabajar. No puede dormir de noche, tiene insomnio, está tomando clonazepam, ibuprofeno 600, ketorolac y omeprazol porque todo este cóctel de medicamentos que le están dando le está haciendo mal al hígado”, concluyó la mujer con preocupación.