La iniciativa lleva las firmas de concejales del PRO y de Ahora Patria. No menciona en sus considerandos ninguno de los estudios realizados a nivel internacional que advierten sobre los riesgos para la salud que implica la exposición a Radiación de Radio Frecuencia no ionizante (no térmica).

Durante la última Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante, el edil José Gauffín (PRO), en funciones hasta mañana ya que en diciembre asumirá su banca en Diputados, solicitó preferencia con dictamen para el tratamiento de dos proyectos de su autoría relativos a la regulación y tributación de las estructuras soporte de antenas en la ciudad.

Precisamente, integrantes de la Comisión de Desarrollo Económico, Hacienda, Presupuesto, Cuentas y Política Tributaria otorgaron ayer visto bueno al proyecto de ordenanza que propone modificaciones a la norma 13.778, Código de Edificación. Las mismas establecen una nueva redacción para la regulación de la localización, construcción, aprobación, habilitación, mantenimiento y desmantelamiento de estructuras de soporte de antenas, sus elementos y equipos propios de la actividad, destinadas a servicios de radiocomunicaciones, radiodifusión, telefonía móvil, transmisión de datos, comprendidas en el rango de frecuencia entre los 100 kHz a 300 GHz, dentro de la jurisdicción de la ciudad de Salta.

El texto, que es acompañado por sus pares Agustina Álvarez Eichele y Pablo López del PRO, y Emilia Orozco y Eduardo Virgili de Ahora Patria, aborda también aspectos vinculados a las tipologías de estructuras de soporte, localización, alturas máximas, requisitos generales de instalación, habilitación, restricciones y condiciones, entre otros temas.

En tanto, la segunda iniciativa, prevé incorporar el artículo 267 bis a la Ordenanza N° 15.921 del Código Tributario Municipal en lo referido a la Tasa Aplicable al Emplazamiento, Construcción y Registración de Estructuras de Soporte de Antenas y Equipos Complementarios. De este modo, se incluye como hecho imponible la instalación de estructuras de soporte de antenas de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) sobre el equipamiento urbano. Ambos expedientes serían analizados por la Comisión de Legislación General, cuyo dictamen permitiría que se trate en la sesión de mañana.

Riesgos

Con antecedentes como el de General Güemes, en donde a partir de denuncias por afectaciones a la salud de la población, y tras un proceso judicial de siete años, se ordenó en 2022 la remoción o reemplazo de las estructuras de telefonía celular ubicadas en el microcentro de la ciudad por una tecnología mejor, cabe mencionar algunos de los estudios más recientes, elaborados a nivel mundial, que advierten sobre los riesgos que implica la exposición a la Radiación de Radio Frecuencia (RRF).

Desde la Red Universitaria de Ambiente y Salud, integrada por especialistas de diferentes universidades nacionales, publicaron en 2018 un informe en el que recopilan datos de diferentes divulgaciones científicas al respecto. En este documento, explican que si bien se requieren niveles de exposición a RRF muy elevados- mayores a 2 millones de watts por metro cuadrado- para afectar por los efectos térmicos el normal funcionamiento de las estructuras biológicas, en los últimos años, con el desarrollo de los sistemas de comunicación, se ha demostrado que los niveles de exposición no térmica también ocasionan efectos biológicos en humanos, animales y células, incluyendo un mayor riesgo de cáncer.

Cabe destacar, además, que el informe mencionado hace hincapié en el hecho de que en muchos países, incluida la Argentina, las autoridades basan su guía para la exposición en la Comisión Internacional sobre Protección de Radiación No Ionizante (ICNIRP), una ONG a la que distintos especialistas acusan de ser “leal a la industria telefónica”. Y es que esta guía, según indican, se basa en la exposición a corto plazo e ignora las exposiciones crónicas, de menor intensidad, las posibles consecuencias a largo plazo en la salud y los efectos biológicos no térmicos. Además, remarcan que el límite de seguridad de ICNIRP fue establecido en 1998.

Si bien desde la Organización Mundial de la Salud sostienen que no se ha confirmado que el uso del teléfono móvil tenga efectos perjudiciales para la salud, reconocen que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer ha clasificado como posiblemente carcinógenos para los seres humanos a los campos electromagnéticos producidos por los teléfonos móviles. Asimismo, la OMS recomienda no colocar antenas cerca de escuelas y lugares donde concurran niños, ello por el probable daño a su desarrollo intelectual y general.

Llamativamente, en los considerandos de la iniciativa, que lleva la firma de los ediles del PRO y de Ahora Patria, no se toman en cuenta estos aspectos, y reducen la argumentación para la aprobación de la iniciativa en cuestiones vinculadas exclusivamente a la conectividad.

Opinorte