El joven, de 24 años, recorre el planeta capturando imágenes y videos de especies en peligro de extinción. Su amor por la naturaleza y la meteórica carrera, lo tienen como un referente de la fotografía ambiental.

Nicolás Marín Benítez tiene 24 años. Nació en la localidad de San Miguel, provincia de Buenos Aires y tiene una profesión que es envidiada por muchos. Este joven argentino recorre el mundo capturando imágenes (y videos) de especies en peligro de extinción y este año, recibió el premio al Mejor Fotógrafo Ambiental de 2023.

Fanático de National Geographic y Animal Planet, Nicolás forjó su devoción por la naturaleza como activista ambiental. La necesidad de visibilizar los peligros del cambio climático lo llevaron a ser parte de marchas y manifestaciones en defensa del ecosistema, el agua, los animales en cautiverio, entre otros aspectos. Allí fue donde empezó a retratar eventos. Quería inmortalizar la lucha.

Luego vendría el estudio en marketing y redes sociales para especializarse en la creación de contenidos.

Después, la vida. Se anotó en un concurso de fotografía en México, y fue elegido entre miles de postulantes para aprender buceo y sacar fotos submarinas. Esto le pasó con apenas 19 años y fue el comienzo de su carrera, que a sus 24, lo tiene con varios reconocimientos y este año, en Londres, recibió el premio al Mejor Fotógrafo Ambiental del 2023, en la categoría «Recuperando la Naturaleza».

El concurso está organizado por la Chartered Institution of Water and Environmental Management (CIWEM) y tiene el objetivo de mostrar las fotografías medioambientales más inspiradoras de todo el mundo.

Pero Nicolás, ya tiene una vitrina con varios reconocimientos. En 2022 fue finalista en el concurso español mundial de fotografía, FotovideoSub, quedando dos de sus obras entre las 25 mejores.

Fue además el único argentino convocado para disertar sobre contaminación marina en la conferencia «Our Ocean Panamá 2023», bajo el lema «Nuestro océano, nuestra conexión», junto a cien jóvenes líderes mundiales.

La historia de la foto premiada

El premio se lo dieron por una foto increíble de un coral que brilla en la oscuridad. Nicolás contó a los jurados del concurso que para tomar la foto usó «lucecitas de buceo que no molestaban a los animalitos».

«En la oscuridad solo veíamos hacia dónde apuntaban las lucecitas. En ese momento vi algo nunca visto: un coral brillando como si fuera un arbolito de Navidad», contó el fotógrafo.

«Esta foto es importante porque muestra la maravilla y la fragilidad de la vida marina y la necesidad de protegerla. La bioluminiscencia es un fenómeno natural fascinante que indica la salud del océano. El coral, como uno de los pilares fundamentales de estos ecosistemas, enfrenta importantes desafíos debido al cambio climático, la contaminación y la degradación del hábitat», reconoció Nicolás.

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