Hay cajones plásticos, baldes, retazos de redes y otros residuos desperdigados a lo largo de sus costas. El lugar es el hábitat de diversos ejemplares de la fauna marina y de más de 300 especies de plantas.

El deportista náutico y activista Yago Lange, la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y otras organizaciones, denunciaron el aumento de la contaminación con desechos plásticos en las playas de la Península Valdés, Chubut. Con esto buscan que las autoridades provinciales implementan un plan de acción de protección integral del Mar Argentino, que contemple la regulación de la actividad pesquera y la limpieza de las zonas afectadas. 

La Península Valdés es una de las cinco Áreas Naturales Protegidas (ANP) de la provincia de Chubut, abarca 887.775 hectáreas de estepa patagónica y está ubicada en el departamento de Biedma, a unos 10 kilómetros de la localidad de Puerto Madryn.

«En octubre del año pasado, visualizamos en las redes sociales que las playas de la Península Valdés estaban cubiertas con más de 20 toneladas de residuos plásticos. Encontramos elefantes marinos, pingüinos y otras especies obligados a vivir entre miles de kilos de cajones, baldes y redes, en su mayoría provenientes de la industria pesquera”, dijo Lange.

Tras reuniones con autoridades de diferentes áreas del gobierno nacional y provincial y la promesa de limpiar las playas en un plazo de 10 días, nada cambió. Según los activistas, casi seis meses después, la limpieza de las playas patagónicas no solo no se ha realizado sino que la cantidad de residuos se ha incrementado. Cuando sobrevolaron nuevamente la Península Valdés registraron más de 100 toneladas de plásticos desperdigados a lo largo de sus costas.

Este martes 25 de abril, el Gobierno del Chubut señaló a la «flota pesquera» como la responsable de los cajones plásticos, baldes, retazos de redes y otros desechos que se encuentran en las playas de Península Valdés.

El Gobierno chubutense se valió de un informe que realizaron las empresas pesqueras locales, que «señalan que los residuos que se registran en la jurisdicción costera son insumos de la pesca nacional, porque aparecen a más de 3° de latitud sur».

La problemática será llevada a la próxima reunión del CFP que se realizará el próximo mes donde «por expresas directivas del gobernador Mariano Arcioni los representantes de la provincia reclamarán la aplicación de los manuales de buenas prácticas pesqueras».

Además, el Gobierno del Chubut anunció que creará la figura del «Responsable Ambiental por embarcación» y la declaración jurada de los elementos que transporta cada barco e invitará a que el Consejo Federal Pesquero adhiera a estas iniciativas.

En Chubut existe desde 2021 la «Mesa Técnica Provincial de Residuos Pesqueros», que está integrada por los ministerios de Ambiente, de Turismo y la Secretaría de Pesca, responsables de «monitorear, planificar y ejecutar soluciones concretas a la problemática de los residuos pesqueros en las playas y Áreas Protegidas chubutenses».

La Mesa Técnica cuenta con la participación de fundaciones y universidades, y el acompañamiento de organismos nacionales y empresas privadas del sector pesquero.

Desde el área de ambiente provincial se aseguró que «las limpiezas se realizan de manera periódica en zonas sin animales para evitar conflictos futuros y en los sectores con fauna se respeta el calendario para luego poder intervenir sin afectar a los animales».

Además, hay que disponer de vehículos doble tracción para llegar, acopiar el material y después replegarse, lo cual «es complejo porque hay que hacerlo en algunos casos con embarcaciones hasta llegar a un punto fijo de extracción», indicó Bravo.

«Pero ahí no termina el proceso, ya que todo se debe trasladar a una planta de reciclaje, fundación u organización que esté homologada y que presente algún proyecto para implementar y llevar adelante el reciclaje de lo recolectado”, describió la funcionaria.

Chubut le exige a las compañías que los cajones plásticos utilizados por la flota pesquera local estén rotulados con el nombre comercial de la empresa armadora, pero la iniciativa se transformó en una legislación de imposible cumplimiento porque las firmas no se hicieron cargo de la responsabilidad de las embarcaciones.

Patrimonio de la Humanidad

La Península Valdés es reserva natural y es el hábitat de diversos ejemplares de la fauna marina (ballena franca austral, orca y delfín oscuro), costera (lobo marino de un pelo, elefante marino del Sur y pingüino de Magallanes) y terrestre (zorro gris, guanaco, liebre patagónica, armadillo peludo, jote cabeza colorada, ñandú patagónico y loica).

También alberga más de 300 especies de plantas, entre ellas, el «quilimbay», un arbusto mediano endémico de Chubut; el «botón de oro», una flor nativa de color amarillo intenso que crece al costado de los caminos; el «coirón duro», un tipo de hierba característica de la estepa que puede medir hasta 60 centímetros.

Gracias a su imponente biodiversidad, la Península Valdés posee tres títulos honoríficos otorgados por la Unesco: Patrimonio de la Humanidad (1999); Sitio Ramsar (2012), por la importancia de sus humedales; y Reserva de Biósfera (2014), que promueve la conservación y protección de sus especies.

Fuente: Universidad