En el arte de la siembra, comprender y respetar estos tiempos es la clave para cosechar frutos abundantes. En enero, pleno verano austral, esta práctica es todo un desafío.

La naturaleza es sabia, sus ciclos son marcados y su ritmo, inmutable. La planificación se convierte en nuestro mejor aliado al diseñar el trabajo en la huerta. Un calendario de siembra se vuelve una herramienta invaluable en este proceso. En este período, donde la tierra está caliente y el sol se impone, la elección de los cultivos es crucial para el éxito de la siembra.

Con el sol ardiente, enero no es el momento ideal para comenzar una huerta desde cero, y aún es muy temprano para comenzar la siembra de otoño. Sin embargo, existen cultivos que pueden prosperar en estas condiciones, siempre y cuando seamos precavidos y ajustemos nuestras técnicas a las demandas de la estación.

¿Qué podemos sembrar?

La atención al riego es crucial; regar durante las horas más frescas del día ayuda a evitar el estrés hídrico en las plantas.

Verduras de hojas verdes

La acelga, lechuga, apio, espinaca, rúcula y canónigos se pueden sembrar en cualquier época del año, pero deben recibir luz directa solo unas pocas horas al día.

Suelen germinar entre 7 y 14 días luego de colocar la semilla, y se cosechan en aproximadamente 3 meses. En esta época es preferible regar sin mojar las hojas, ya que puede favorecer la aparición de plagas y hongos.

Hortalizas

Para seleccionar el lugar de siembra es importante tener en cuenta la disponibilidad de luz, ya que se recomienda por lo menos cuatro horas de sol para la mayoría de las hortalizas y frutales.

La alcachofa se puede sembrar en cualquiera de los meses de primavera y verano, pero su crecimiento es muy lento y la cosecha tarda un año. El brócoli estará a punto en 2 o 3 meses, pero necesita mucho riego. El zapallito italiano también demora 3 meses, necesita riego normal y mucha luz.

Por otro lado, la cebolla y el cebollín deben estar a pleno sol y podemos disfrutarlas en unos 6 meses. Tiempo similar al que necesita la coliflor, pero a esta hortaliza debemos ponerla a la sombra.

Tubérculos

Algunas raíces y tubérculos también son apropiados para esta época del año. El nabo y el puerro, por ejemplo, estarán listos para cosechar entre 3 y 5 meses si lo sembramos a semisombra. La papa, en 3 meses. Eso sí, hay que quitarle todo riego una semana antes de la cosecha.

El repollo y la zanahoria son aptos para todas las estaciones, pero en verano requieren mayores cuidados y buen riego.

Las frutas de verano

Como es tradición, el verano solo es verano si hay sandía y melón. Así que si contamos con espacio suficiente, estas variedades también son adecuadas para esta época. Lo ideal es que los sembremos en primavera, pero todavía es posible cosecharlos si los protegemos de los primeros fríos.

Estos dos cultivos tardan entre 3 y 4 meses en estar listos para la cosecha y necesitan bastante luz.

Aromáticas

Si se tiene poca llegada de luz solar, lo importante es elegir los cultivos que no tengan ese requerimiento, por ejemplo, mentas y melisa. Además, es importante colocar las macetas más grandes siempre detrás, con relación al sol. Y para las aromáticas, el tamaño de la maceta debería ser, por lo menos, de 20 cm de alto y ancho.

Algunas de las opciones más resistentes son el cilantro y el perejil. Este último es una mejor opción ya que gracias a su rápido crecimiento podremos disfrutarlo en solo 1 mes después de su germinación.

El romero tarda 4 meses, pero soporta muy bien el Sol directo.

¿Cómo eliminar los pulgones?

Estos diminutos insectos, comunes en plantas ornamentales y de huerto, pueden causar estragos e incluso aniquilar las plantas. Por ello, la prevención y la rápida intervención ante sus colonias son vitales.

Acabar con los pulgones de forma casera y ecológica es sencillo, ya que puedes emplear elementos que fácilmente hay en la casa o en tiendas cercanas.

Ajo para Controlar Pulgones

Con solo 1 litro de agua y una cabeza de ajo tenemos el mejor remedio casero.

Instrucciones:

Picá y machacá la cabeza de ajo.

Colocá el litro de agua en una olla y añade el ajo. Dejá reposar durante 24 horas.

Llevá la olla al fuego y herví por 20 minutos.

Colá el líquido y ponelo en una botella con spray.

Luego rociá el líquido sobre las plantas afectadas, cubriendo ambas caras de las hojas, incluso aquellas que no están infectadas para prevenir la propagación de la plaga. Hacelo diariamente durante una semana, preferiblemente temprano por la mañana o al atardecer.

Vinagre

Es un excelente remedio contra los pulgones y un efectivo repelente. Los tipos de vinagre más aconsejados son el de vino y el de manzana.

Solo basta con mezclar una parte de vinagre y 10 de agua, colocar la mezcla en un rociador y pulverizar todas las plantas afectadas, una vez por día durante 10 días o hasta ver que la plaga se ha extinguido. Es importante que cuando se haga este trabajo, la planta no debe recibir sol directo.

Trampas cromáticas

Las trampas cromáticas son muy útiles para atrapar a los pulgones alados y evitar que pongan huevos en las plantas. Estos insectos se ven sumamente atraídos al color amarillo.

Solo necesitas elementos de color amarillo, pueden ser recortes de un envase plástico de cloro y un poco de aceite.

Colgalas cerca de las plantas y mojalas con aceite, para que los pulgones se vean atraídos hacia ellas y queden pegados.

Fuente: Meteored