La semana pasada terminaba con el inicio de un conflicto que poco a poco va subiendo de tono. La denuncia de Guadalupe Colque, presidenta de la Fundación HOPe, sobre la posible suspensión de un tratamiento oncopediátrico a causa de la falta de anestesistas hizo pública una situación que mantiene enfrentados a la Asociación Salteña de Anestesia, Analgesia y Reanimación (ASAAR) y al gerente del Hospital Público Materno Infantil, Federico Mangione, que denunció amenazas a un profesional del nosocomio.

Durante la última sesión ordinaria, diputados salteños aprobaron la adhesión de la Provincia a la Ley Nacional de Oncopediatría. La misma tiende a garantizar la cobertura total para la atención de niños, niñas y adolescentes con cáncer. La presidenta de la Fundación HOPe, Guadalupe Colque, celebró la iniciativa, aunque aseguró que “todavía hay un largo camino”, y manifestó su preocupación por una situación puntual. “El Materno Infantil deriva a los niños al centro de radioterapia y envían al anestesista del hospital, pero tienen que pagar un plus que es lo que no se está realizando. Tiene un costo que se hace oneroso”, indicó en declaraciones a FM Aries.

Frente a esto, desde el desde el Hospital Público Materno Infantil emitieron un comunicado para echar luz sobre la situación. El gerente explicó que el centro de radioterapia no cubre el servicio de anestesiología, aunque cuenta con los profesionales cuyo presupuesto fue considerado “bastante oneroso” desde el nosocomio. “Decidimos mandar a uno de nuestros anestesistas para que realice la anestesia que corresponde, y esa plata que podemos ahorrar se pueda invertir en otros pacientes oncológicos”, amplió Mangione.

Dejó entrever que la falta de un acuerdo venía demorando el tratamiento de al menos dos pacientes. “El lugar donde se realiza procedimiento no tiene problema. Aparentemente, hay un problema con la Asociación de Anestesistas. Aducen que estamos invadiendo el lugar de trabajo de uno de sus afiliados, pero en realidad no es así”, subrayó el gerente y agregó: “Es un paciente carenciado y lo que pedimos es que nos permitan que mandemos nuestros anestesistas para que realicen el procedimiento. Pedimos un poquito más de empatía, pedimos que reconsidere la asociación”.

“Lo que el hospital entiende es que es un monto demasiado alto para la situación en la que está. Nos parece ilógico pagar un anestesista externo por un servicio que lo puede hacer un anestesista que trabaja en el hospital”, enfatizó consultado al respecto el vocero de prensa del nosocomio, José Luis Ángel.

El vicepresidente de la Asociación Salteña de Anestesia Analgesia y Reanimación, César Salazar, sumó su voz a la polémica afirmando por FM Aries que “nunca estuvo en duda la continuidad de los tratamientos” y confirmando lo señalado desde el Hospital Público Materno Infantil. Sin embargo, cuestionó: “En teoría se había solucionado, se acordó otras formas de prestación, y nos encontramos con estas notas en los medios donde hace alusión a una negativa por parte nuestra de prestar estos servicios”. Aseguró que “dada la urgencia de continuar con los tratamientos, la Asociación se hizo cargo de los honorarios”. “El conflicto es, sobre todo, mediático. Tiene que ver con una falta de diálogo y predisposición para una reunión conjunta”.

Amenazas y denuncias

Cuando parecían calmar las aguas, el gerente del hospital denunció públicamente al médico anestesiólogo y ex gerente general del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, Juan López. “Hoy, la intención era salir a poner paños fríos”, comenzó relatando en FM Aries este miércoles, para luego aseverar: “Me acaba de hablar mi anestesista, fue amenazado por dos anestesistas que lo iban a golpear si daba la anestesia. Es increíble esto”.

La amenaza, indicó, fue dirigida hacia el doctor Gustavo Paniagua por parte de Juan y Federico López, ambos hermanos, uno de ellos parte de la comisión directiva de la asociación. “Esto es un atropello. El único problema que tengo es con los anestesistas, el año pasado el San Bernardo tuvo el mismo problema. Yo me junté con el presidente y él no acepta que yo mande a mi anestesista. Le dije que es mucha plata”, continuó Mangione.

De acuerdo con lo que precisó, los anestesistas del centro de radioterapia presupuestaron 1 millón 400 mil pesos por 40 sesiones de 10 minutos. Además, solicitaban que se pague el 50% antes de empezar la práctica. “En el hospital público es imposible pagar por adelantado nada”, enfatizó el Gerente quien también desmintió las declaraciones de Salazar sosteniendo que “nunca se hicieron cargo de nada, excepto este último paciente por la presión de la presidenta de HOPe”.

“Acá amerita que tome cartas el Ministerio de Salud porque cada vez se va a poner peor”, advirtió.