
Día del Tapir: cómo cuidamos a los “guardianes del bosque”
Cada 27 de abril se conmemora el Día Mundial del Tapir, una fecha que busca visibilizar la importancia de esta especie para los ecosistemas y los crecientes riesgos que enfrenta en América Latina.
En la región habitan tres especies de tapir —el de tierras bajas, el de montaña y el centroamericano—, todas amenazadas por la deforestación, la expansión agrícola, el cambio climático y la fragmentación de su hábitat.
Conocidos como los “jardineros del bosque”, los tapires cumplen una función ecológica fundamental: dispersan semillas y ayudan a regenerar los ecosistemas. Son de los pocos animales capaces de transportar semillas grandes, lo que los convierte en una especie clave para la biodiversidad.
Sin embargo, su supervivencia está en riesgo. La pérdida de hábitat y la presión humana los obliga a desplazarse mayores distancias, aumentando su exposición a la caza y a otros peligros. Además, el cambio climático reduce las fuentes de agua que necesitan para regular su temperatura.
Frente a este escenario, distintos países de la región impulsan estrategias de conservación. En Colombia, investigaciones recientes permitieron obtener información clave sobre poblaciones poco estudiadas; en Ecuador, la creación de corredores ecológicos busca conectar hábitats fragmentados; y en México, se trabaja con comunidades locales para fortalecer la protección de la especie.
El Día del Tapir no solo pone el foco en un animal en peligro, sino también en el equilibrio de los bosques latinoamericanos: proteger al tapir es, en definitiva, proteger todo un ecosistema.
Fuente: Mongabay




