Uno de los denunciantes del cura Fernando Páez por abuso sexual cuestionó el accionar de la iglesia y de la justicia salteña. Afirmó que le niegan el cambio de uno de los fiscales, pese a la cercanía que mantendría con el imputado. A pedido suyo, y a meses de requerirse la elevación a juicio, mañana se reunirá y conocerá a quienes investigan el caso.

En mayo de este año, a solo meses de la sentencia a 4 años y medio de prisión al ex obispo de Orán, Gustavo Zanchetta, condenado por abuso sexual, la justicia de Tartagal requería juicio contra el cura Carlos Fernando Páez, denunciado también por abuso sexual. A la espera de que inicien las audiencias, Kevin habló al respecto y manifestó su sorpresa ante el beneficio de la prisión domiciliaria otorgada a Zanchetta.

“Nos sorprendió bastante, pero éramos conscientes de que iba a pasar”, confió respecto a la decisión que generó malestar en la comunidad oranense y fuera de ella. “No esperábamos que fuera tan pronto. Uno se termina decepcionando más, frustrándose más. No podemos confiar en la iglesia, no podemos confiar en la justicia, ¿a quién acudimos, si nadie nos da respuestas?”, agregó.

Kevin cuestionó los vínculos con el poder político y económico que podrían estar detrás del beneficio a Zanchetta y expresó al respecto: “Sufrimos daño psicológico, prejuicios, persecución de gente, y nadie se hizo cargo de nosotros. Lo que sucede en la Diócesis de Orán son cosas de no creer”.

En este sentido, habló sobre la denuncia que realizó contra Páez y señaló que uno de los fiscales a cargo, junto a Cecilia Flores Toranzos y Sergio Federico Obeid, Pablo Cabot, “es esposo de una fiscala que fue catequista, muy allegada a Páez cuando estaba en Tartagal”. Sin embargo, le fue negado el cambio del Fiscal. De hecho, días atrás se le notificó respecto a que Cabot presentó un informe “donde dice que no siente que deba inhibirse porque no tiene contacto con las partes, por más que su esposa sea amiga del cura”.

“Me preocupa, me quita el sueño que pase esto- expresó Kevin-. Me habían propuesto hacer una nota para el juez, pero lo veo como una pérdida de tiempo porque este fiscal va a presentar el mismo informe y todo va a quedar ahí”.

Reclamó, además, que la justicia no cumplió con los plazos de notificación, por lo que no logró presentar a sus testigos. “A una de las testigos le llevaron la notificación media hora antes de que deba presentarse, una ex secretaria de Páez. Cuando ella llegó al Poder Judicial le dijeron que se había terminado el tiempo, que cualquier cosa vuelva el lunes, el lunes le dijeron que ya habían cerrado la investigación y que cualquier cosa la iban a llamar para el juicio”, relató.

Es más, afirmó que fue a través de la prensa como conoció que la causa había vuelto a Tartagal, y enfatizó: “Hay cometarios fuertes de que Scozzina va a pagar abogados para que lo defiendan. Son comentarios que hace públicamente para que yo me entere o vaya a saber por qué lo hace”.

“Son cositas que te llaman la atención. Cabot me dice que está comprometido, pero conmigo no ha tenido contacto, solamente una llamada. Me dice que me quede tranquilo, que va a ser objetivo y que le interesa este caso, pero estas cosas son llamativas y preocupan”, manifestó Kevin ante el marco en el cual se desarrolla la causa. A más de dos meses de requerirse el juicio contra el cura Fernando Páez, y a pedido suyo, Kevin se reunirá mañana para conocer a uno de los fiscales que lleva adelante la causa. “Pedí esta reunión porque si ellos son los que me van a defender, no daba llegar al juicio y vernos la cara por primera vez”, reflexionó.

Por otro lado, se refirió a las promesas del actual obispo del departamento, Luis Scozzina, que “a uno de los denunciantes le ofreció que le iba a dar ayuda, que le iba apagar la terapia, y no cumplió”. “A mí nunca me contestó el teléfono, sigue dándole cargos a Fernando Páez, ahora esto de Zanchetta”, aseveró.

Y es que, según contó, al igual que al ex obispo, Scozzina dejó a Páez a cargo de un hogar construido para jóvenes vulnerables. “Mientras más mal haces las cosas, más te benefician la Iglesia, Scozzina o el Papa”. Con esas palabras, resumió su sentir.

El denunciante se mostró sorprendido también por la decisión de enviar desde Roma al abogado canónico Belda Iniesta. Señaló que viene a Salta “autorizado a abrir una investigación preliminar contra los declarantes de la causa Zanchetta sin antes haber cerrado canónicamente el caso, pero abre otro contra los testigos”.