En 2023, el lema internacional apunta a poner en valor la perspectiva de género y a fortalecer los derechos de las mujeres en esta materia.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que conduce Juan Cabandié, a través de la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales, llevó adelante una jornada efectuada en el marco del Día Internacional de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se conmemora el 17 de junio. El evento, denominado Mujer. Sus tierras. Sus derechos. Avanzando hacia la igualdad de género y los objetivos de restauración de tierras, se celebró en línea y reunió en Argentina a mujeres representantes de la política, la ciencia y el sector productor campesino quienes brindaron sus perspectivas en torno a la problemática específica y a sus roles en función de distintas esferas de actividad.

En la apertura, la secretaria de Política Ambiental en Recursos Naturales de la cartera de Ambiente nacional, Beatriz Domingorena, afirmó que la lucha contra la sequía: “Nos atraviesa a nivel mundial, como planeta, como casa común, pero fundamentalmente requiere de nosotros, como país, una posición activa que nos centre en el mundo y sobre todo en la región, desde la búsqueda de herramientas, de conocimientos, de fortalecimiento de políticas públicas, como las que hoy se están llevando a cabo, para lograr soluciones en nuestros territorios”.

Además, la funcionaria destacó el rol de las mujeres y las diversidades al asegurar que la problemática: “Nos convoca como actoras de vulnerabilidad en estas cuestiones, pero también en un doble rol activo, de fortaleza, para la búsqueda de soluciones comunes”. “Un rol que debe aceptar y luchar por un papel protagónico en la ciencia, en la producción, en las políticas públicas y en esta lucha por la certificación”, agregó. Finalmente, recordó que una herramienta de importancia lograda en la materia fue “la actualización de la estrategia de sequía y desertificación”, trabajada desde la cartera ambiental con el apoyo del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) para obtener consensos de manera federal.

Por su parte, el director nacional de Planificación y Ordenamiento Ambiental del Territorio, de la misma Secretaría, Guido Veneziale, destacó el lema elegido para este año y manifestó: “Hemos atravesado la peor sequía de los últimos años en nuestro país. La hemos superado con mucha dificultad. Por eso, desde este Ministerio nos hemos propuesto dar lo mejor en materia de políticas públicas y propuestas”.

Asimismo, el funcionario se refirió a las guías para el desarrollo de programas provinciales de lucha contra la desertificación —que se elaboraron desde la Dirección a su cargo— para fortalecer los procesos de lucha contra la sequía y la desertificación en el territorio nacional y otras iniciativas encaradas.

Durante la reunión, se llevó a cabo un panel de expertas, moderado por Mercedes Velardez, miembro del pueblo tolombón diaguita de Tucumán. Contó con las exposiciones de Gisela Córdoba y Fernanda Rubio, representantes del Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación; Verónica Maturano, integrante de la Unión de los Trabajadores Rurales sin Tierras de Mendoza; Laura Corso y Pablo Viegas, de la cartera nacional ambiental; Dina Migani, secretaria de Ambiente de la provincia de Río Negro; y Reina Sotillo, ministra de primera clase de la Cancillería argentina.

Cabe indicar que la jornada formó parte de las actividades efectuadas en el ámbito de la celebración internacional de la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD), con emisión central desde el salón de la Asamblea General de la Sede de las Naciones Unidas, Nueva York, y eventos paralelos en todo el mundo.

Según puede leerse en el portal de dicha convención: “Las mujeres, que constituyen casi la mitad de la mano de obra agrícola mundial, tienen un interés vital en la salud de la tierra y son las que más sufren cuando la tierra se degrada. Sin embargo, las prácticas discriminatorias relacionadas con la tenencia de la tierra, el acceso al crédito, la igualdad salarial y la toma de decisiones a menudo impiden su participación activa en el mantenimiento de la salud de la tierra. Hoy en día, menos de uno de cada cinco propietarios de tierras en todo el mundo son mujeres”.