La marcha, denominada Qhapac Ñan, en defensa de sus derechos constitucionales incluyó una denuncia contra la megaminería en la provincia. El reclamo indígena al gobierno de Jujuy se hace más fuerte.

Comunidades indígenas de Jujuy concluyeron este miércoles una caminata de casi 300 kilómetros en defensa de sus derechos constitucionales, el acceso a sus tierras y al agua sin contaminación, a la vez que denunciaron que la megaminería en la provincia se mantiene vigente cada vez con más proyectos.

La marcha denominada Qhapac Ñan llegó al mediodía a la plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno, donde los manifestantes expusieron sus reclamos por la defensa de los recursos naturales que significan sus medios de vida ante el avance de los emprendimientos mineros en territorios que ocupan ancestralmente y que, por ley, les pertenecen, según dijeron.

“No podemos sembrar de mineras y petroleras el territorio provincial, no podemos permitir la contaminación a cambio de un alto costo en cultura y de despojo a las comunidades”, expresaron al llegar a la capital jujeña, donde advirtieron que “si se destruye la naturaleza, no es desarrollo”.

La caminata partió el 4 de octubre desde la ciudad fronteriza de La Quiaca para denunciar que “no se respeta la libre determinación” de los pueblos indígenas.

“Vemos claramente la ausencia del Estado que viola permanentemente nuestros derechos, no respetan la Constitución para la restitución territorial. Hoy también repudiamos cómo en el Sur se violenta a los mapuches o en Salta a los wichies”, dijo a Télam Nélson Subelza, de la comunidad indígena de Sansana.

“Nuestros niños se mueren porque no tienen acceso al agua y el gobernador (Gerardo) Morales nos da la espalda y se pone de acuerdo para extranjerizar a nuestra provincia sin consultarnos”, denunció.

El comunero indígena se mostró convencido en la lucha “para defender nuestra historia que son veinte mil años al presente, de historia y de vida y en contra del proyecto de muerte que nos quieren implementar a través de la minería y las contaminaciones”.

Además, denunció que en la localidad de Abra Pampa una empresa minera “quiere abrir 28 minas donde estarían desapareciendo varios territorios y así en la Puna hay un montón de otros pueblos y comunidades que sufren el proyecto de extractivismo a gran escala que está prohibido a nivel mundial”.

Por su parte, Angélica, de la Comunidad de La Quiaca Vieja, manifestó que las comunidades indígenas necesitan sus tierras para criar sus ganados ya que eso forma parte de sus recursos para sobrevivir.

“No estamos de acuerdo con el Gobierno que intenta ahora poner más paneles solares como en Piedra Negra y en Cauchari y nos quita el territorio donde nosotros pastoreamos las ovejas y las llamas; nosotros necesitamos el territorio para nuestros animales”, dijo.

En relación al problema del agua, manifestó que «el Gobierno cada vez autoriza más mineras y nosotros estamos en contra porque contaminan el agua, los pueblos lo venimos sufriendo”.

Además de La Quiaca Vieja, también participaron de la extensa caminata integrantes de las comunidades indígenas de Rodero, Chaupiuno, Azul Pampa y Querusiyal, entre otros.

“Hemos llegado hasta esta ciudad para recordarle al gobernador que nosotros también somos personas que merecemos vivir dignamente, que no queremos que nos siga introduciendo mineras para contaminar el agua”, reclamó el coya Sumaj, integrante de la Nación Chicha del departamento Yavi.

Por otro lado, afirmó que «hay una gran presión de las empresas como denunció la comunidad de Cangrejillos, que quieren explotar sus recursos y ellos tienen las nacientes de los ríos allí. Los hermanos están resistiendo como también en otros lugares donde no se respetan los derechos, los territorios de los indígenas».

Sumaj comentó que en su comunidad, ubicada 18 kilómetros de La Quiaca, viven 50 familias que eran mucho más hace varios años, pero fueron quedando menos integrantes porque “nos obligan, nos sacan del campo para ir a la ciudad”.

Télam