Gustavo Farquharson, delegado del INADI en Salta, remarcó que desde el organismo acompañaron el pedido de Cancillería para que Bolivia cumpla con el tratado de reciprocidad. A su vez, advirtió con preocupación que “se han exacerbado discursos de odio producto de este trágico fallecimiento, sobre una comunidad que es uno de los colectivos de migrantes históricamente vulnerados por la discriminación”.

El titular del organismo señaló que “cuando pasan estos trágicos eventos se refuerzan esos discursos” e instó a quienes tienen responsabilidad pública a no incentivarlos. “Es momento de apaciguar los ánimos”, dijo. El funcionario nacional se mostró avergonzado por “proyectos que han surgido porque se montan ante el dolor y ante el enojo de una sociedad que no la viene pasando bien”.

“Utilizar este dolor como una estrategia política, no me parece”, reflexionó Farquharson. Remarcó que Argentina “hace un faro en la región en materia de derechos humanos”, por lo que consideró que aprobar ciertas medidas restrictivas para personas extranjeras “sería un retroceso enorme”.

Además, recordó que “Bolivia no tiene el mismo sistema de salud que tiene Argentina”, y enfatizó: “Es injusto con los propios bolivianos. Y hay que propiciar que otros países tengan el mismo sistema que tenemos nosotros, que es universal gratuito y público. Tenemos que sentirnos orgullosos del sistema que tenemos, aún con los déficits, y apuntar ahí”.

Contrario al argumento que se suele esgrimir, aseguró que “no hay estadísticas de migrantes que se atienden en salud pública”, y agregó: “En todo caso, discutamos por qué se viene desfinanciando el sistema de salud, las responsabilidades políticas a quien le caben”.

“Sería un retroceso enorme que restrinjamos el acceso a la salud. La construcción de nuestro Estado nacional ha sido fruto, en gran medida, de la migración andina y de los países limítrofes. A todos nos duele lo que pasó, pero no nos tiene que llevar a propuestas espasmódicas que generan violencia, racismo”, insistió el delegado del INADI.

Farquharson recordó también que el organismo que no tiene poder sancionatorio, sino que es más bien un órgano administrativo, consultivo, que brinda herramientas de capacitación, sensibilización y asesoramiento. Además, destacó: “Hoy, el principal ámbito de denuncia, es la administración pública, en gran medida por el desconocimiento de leyes que no se aplican”.

Todos los caminos conducen a Roma

“Somos una delegación muy chica, con muy poco personal, recursos económicos más que el pago del alquiler y sueldos no tenemos”, señaló el delegado del organismo, advirtiendo que la falta de recursos es, además de una constante, un serio condicionante.

Y añadió: “El esfuerzo que hacemos es para generar convenios, aunar esfuerzos con otros organismos y tratar, sobre todo en esta época, de optimizar los recursos. Es mucho lo que hemos hecho, pero para construir esta sociedad que queremos falta bastante”.