Así lo aseveró Matías Castro, periodista del medio comunitario Radio Pueblo.

Matías Castro, periodista del medio comunitario Radio Pueblo, en Alto Comedero, Jujuy, dio detalles sobre la grave situación que atravesaron con un efectivo policial infiltrado en la organización desde hace tres años. El caso, señaló, ya está en manos de la justicia federal.

De acuerdo con el comunicador, hace poco más de un mes tomaron conocimiento respecto a que uno de los integrantes del medio comunitario que conforman es agente de la Policía provincial de Jujuy. “Todo comienza con comentarios de vecinos que nos advirtieron que tenían el dato de que era oficial de la Policía. Comenzamos a recabar información en el espacio y con integrantes de otras organizaciones. Nos damos con un boletín oficial del año 2019, donde el nombre de esta persona figura junto con los demás datos como un oficial de la Policía de la Provincia”, relató sobre el documento oficial de 2015.

“En el año 2018 este oficial se acerca a nuestro medio. Todos los años tenemos un ciclo de talleres de comunicación popular y alternativa gratuitos y abiertos. Él se acerca y genera un vínculo entre nosotros- continuó Castro-. Siempre se lo vio como una persona muy interesada en la comunicación popular y en la organización barrial y comunitaria. Tuvo siempre esa característica, siempre predispuesto. De a poco fue generando confianza. En el año 2019 lo invitamos a ser parte de nuestro colectivo”.

Según contó, al momento de solicitarle sus datos para incluirlo en la organización, les proporcionó “un nombre que no suele utilizar en su vida cotidiana”, además de un número de documento de otra persona.

El comunicador hizo alusión, además, a un antecedente con similares características. “Formamos parte de la Red Nacional de Medios Alternativos- RNMA- y ya se había tenido una experiencia de un oficial de policía que en diciembre de 2018 se llevó a juicio la causa, el caso Balbuena, infiltrado en la Agencia Rodolfo Walsh. En contacto con los compañeros de la RNMA supimos avanzar de a poco, cautelosamente, acerca de este caso en particular”, explicó.

Sobre las sensaciones que generó tamaño descubrimiento dentro de la organización, manifestó: “Fue una montaña rusa de emociones, tenía esa característica de ser muy entrador, de ser confianzudo, macanudo. Generó un vínculo de confianza muy cercano con integrantes del colectivo y no solo del colectivo. Nosotros formamos parte de un proyecto comunicacional de la biblioteca Niños Pájaros, que junto a otros espacios culturales, educativos, deportivos”.

“La situación en Jujuy es bastante compleja”, aseveró Castro señalando que “todo el Poder Judicial y el aparato de Seguridad del Estado está estrechamente ligado al círculo del gobernador Gerardo Morales”. Asimismo, subrayó: “Nosotros, como biblioteca Niños Pájaros ya venimos siendo parte de una seguidilla de situaciones intimidatorias desde mitad de año. Además de las numerosas contravenciones que tenemos por salir a reclamar derechos a la calle, tenemos dos compañeras imputadas- Ana Julia Ramos y Marisol Velázquez- que están a punto de ir a juicio por una causa total y completamente armada. Hemos hecho los reclamos, estamos esperando el sobreseimiento. Pero, hasta el momento, no tenemos una respuesta concreta desde la justicia”.

En la misma línea, hizo mención a otras dos situaciones similares que atravesaron. “En una, haciéndose pasar por periodista se acercó y estuvo todo el tiempo sacando fotos y filmando. Fue identificada en ese momento una oficial femenina y se le pidió retirarse”, contó y agregó: “Hace unas dos semanas atrás estábamos cubriendo otra actividad y la misma persona estaba en una marcha sosteniendo una bandera del espacio que reclamaba, con folletos que le habían dado para repartir. Al consultarle quién era y a qué espacio pertenecía, primero, dio un nombre falso y, segundo, se identificó como perteneciente a la misma organización. Confirmado que no era así se la identificó como oficial de Policía y salió corriendo. Viene siendo una cuestión sistemática de diversos ataques”.

Destacó el acompañamiento de otras organizaciones sociales en este reclamo contra la persecución hacia la protesta social, y añadió: “El caso de la Tupac Amaru fue un caso testigo. Morales intentó mostrar la fuerza que tenía hacia estas organizaciones, mostrando la otra cara de su gobierno que pretende embanderarse bajo el título de la paz social y claramente vemos que no es así”.

“Son prácticas que tranquilamente podrían haber pasado en los ’70. Son situaciones que no se corresponden a la democracia en la que pretendemos estar”, reflexionó el comunicador con preocupación y aseguró: “Nos llevó a replantearnos muchas cuestiones. Nosotros siempre hemos tenido nuestro espacio abierto para que cualquier integrante de la comunidad pueda participar de nuestras actividades, pero en todo este tiempo hubo todo un proceso de asimilar los miedos que van surgiendo”.

No obstante, enfatizó: “Ahora lo estamos entendiendo como un proceso de duelo y esos miedos van desapareciendo, se van aplacando, y vamos entendiendo que este tipo de ataques suceden en espacios de organización popular porque son los espacios que realmente molestan mostrando la realidad de la situación social, económica y política de nuestra provincia, en este caso. Entonces, entendemos la importancia de mantenerlos y de empezar a crecer y a darle importancia a la seguridad, nuestra propia seguridad”.

Respecto a la denuncia, el periodista indicó que fue presentada ante la Unidad Fiscal Federal de Jujuy, y se encuentran a la espera que sea asignado un número de expediente para hacer el seguimiento.

Finalmente, cuestionó que desde los espacios políticos “no ha sido tanta la repercusión, más allá de los partidos de izquierda y otros espacios del campo popular”, aunque aseguró que “ha habido mucho apoyo desde el público mismo y de los colegas comunicadores”.

Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.