Al costado del mundo

Crece la preocupación entre los biólogos: descubren que un pesticida agrícola acelera el envejecimiento de los peces

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Un estudio internacional reveló que la exposición crónica a bajas dosis de clorpirifos daña el ADN de los peces, acelera su envejecimiento y reduce su esperanza de vida, incluso por debajo de los límites considerados “seguros”.

Una investigación científica encendió las alarmas en la comunidad ambiental y biológica: un pesticida agrícola de uso extendido puede acelerar el envejecimiento de los peces y acortar su vida, incluso cuando se encuentra en concentraciones consideradas seguras.

El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Notre Dame, demuestra que la exposición crónica a niveles bajos de clorpirifos, un insecticida muy utilizado en la agricultura, provoca daños celulares acumulativos que afectan directamente la longevidad de los animales acuáticos.

Un daño silencioso y acumulativo

A diferencia de los análisis tradicionales, que suelen enfocarse en la toxicidad inmediata de los químicos, esta investigación puso el foco en los efectos a largo plazo. Los científicos comprobaron que el peligro no siempre se manifiesta con muertes rápidas, sino mediante un desgaste progresivo del organismo.

Para el estudio se analizaron más de 20.000 ejemplares de la especie “skygazer” en distintos lagos de China, combinando observaciones de campo con ensayos de laboratorio. Los peces estuvieron expuestos a bajas concentraciones persistentes del pesticida, similares a las que se detectan en ambientes agrícolas.

Telómeros dañados y envejecimiento prematuro

Los resultados, publicados en la revista Science y citados por The Guardian, muestran que los peces expuestos al clorpirifos presentaban telómeros más cortos. Estas estructuras, ubicadas en los extremos de los cromosomas, protegen el ADN y funcionan como un marcador de la edad biológica.

Cuando los telómeros se acortan, disminuye la capacidad de regeneración celular, una señal inequívoca de envejecimiento. Según explicó Jason Rohr, biólogo principal del estudio, peces con la misma edad cronológica parecían biológicamente más viejos en aguas contaminadas que en ambientes limpios.

Además, los investigadores detectaron lipofuscina en el hígado de los animales, una acumulación de proteínas degradadas conocida como “basura celular”, asociada al deterioro y al paso del tiempo.

Un pesticida aún permitido en varios países

El clorpirifos fue el único compuesto consistentemente asociado con estos signos de envejecimiento acelerado. Aunque su uso está prohibido en la Unión Europea y el Reino Unido, sigue autorizado en países como Estados Unidos y China.

Lo más preocupante es que los efectos se observaron a concentraciones inferiores a los estándares de seguridad vigentes para el agua dulce en Estados Unidos. Según los científicos, las exposiciones leves pero constantes acumulan daño y adelantan el “reloj biológico” de los peces.

Los ensayos de laboratorio confirmaron que estas dosis bajas reducen la supervivencia a largo plazo, mientras que las exposiciones altas generan toxicidad inmediata, pero no este tipo de envejecimiento celular progresivo.

El hallazgo reabre el debate sobre el uso de pesticidas agrícolas y sus impactos invisibles en los ecosistemas acuáticos, que podrían tener consecuencias mucho más amplias de lo que se creía.

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