
Confirman la presencia de un gato andino en Mendoza
Un nuevo hallazgo científico volvió a poner en foco la conservación de especies en peligro en Argentina. Investigadores de la organización WCS Argentina confirmaron la presencia del ejemplar de gato andino en el sur de la provincia, en una zona cercana al Área Natural Protegida La Payunia.
Investigadores de la organización WCS Argentina confirmaron el tercer registro consecutivo de un ejemplar en Mendoza desde 2024. Esto consolida al territorio como un área clave para su conservación. El gato andino es considerado el felino más amenazado de América y se estima que quedan menos de 2.200 ejemplares en todo el continente.
El registro fue obtenido mediante cámaras trampa instaladas en el territorio como parte de un monitoreo sostenido que WCS Argentina desarrolla desde hace más de dos décadas. Este tipo de herramientas permite documentar especies de comportamiento esquivo y difícil observación directa, como el gato andino.
Desde la organización destacaron que cada nuevo avistaje representa un avance significativo. Esto se debe no solo a que confirma la presencia de la especie, sino también a que aporta información clave sobre su distribución, comportamiento y amenazas.
Gato andino
El gato andino habita zonas áridas y montañosas de la región andina en Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Su población se encuentra en estado crítico debido a múltiples factores, entre ellos la pérdida de hábitat, la caza, la disminución de sus presas y el impacto de actividades humanas como la minería y la explotación de hidrocarburos.
En este contexto, La Payunia emerge como un territorio estratégico. Con más de 665 mil hectáreas y uno de los paisajes volcánicos más extensos del mundo, esta área protegida alberga una gran diversidad de fauna, incluyendo especies emblemáticas como el cóndor andino, el puma y el guanaco.

El trabajo de conservación en la zona no se limita al monitoreo científico. También incluye la articulación con productores locales para promover prácticas de ganadería regenerativa y estrategias de coexistencia con la fauna silvestre. Según datos de WCS, la implementación de medidas no letales para evitar ataques de depredadores permitió reducir significativamente los conflictos y disminuir la caza de especies protegidas.
El hallazgo refuerza la importancia de sostener políticas de conservación a largo plazo, combinando ciencia, gestión territorial y participación de las comunidades locales. En un contexto global de pérdida de biodiversidad, cada registro de una especie en peligro no solo es una buena noticia, sino también un recordatorio de la fragilidad de estos ecosistemas.
Fuente: WSC



