Los efectos de El Niño se sienten en Sudamérica

Especialistas advierten que la intensidad del fenómeno El Niño aumentará en los próximos meses. Puede implicar fuertes lluvias en algunas zonas y sequías en otras.

El fenómeno climático de El Niño se origina por el calentamiento del océano Pacífico por encima de las temperaturas promedio en el mar. Sus consecuencias son previsibles, pero también intensas. En muchas zonas del continente traerá fuertes lluvias e inundaciones. En otras, disminución de las precipitaciones y sequías. El Niño viene siendo registrado desde finales del siglo XIX. En 2006 y principios de 2027 podría ser más intenso que en el pasado.

Ana Sabogal, directora del Instituto de la Naturaleza, Tierra y Energía (Inte) de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), explicó que se trata de “un evento recurrente y parte de la dinámica del planeta”. René Garreaud, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), explicó por su parte que el evento «impacta el clima en todo el mundo», pero «no en todas partes con la misma intensidad».

Y es que impacta intensamente en Sudamérica, también en Indonesia, norte de Australia, muchas partes del sudeste asiático, en Norteamérica y algunas zonas de África, entre otros lugares.

Una carretera destruida por las fuertes lluvias que provocaron inundaciones en Arequipa, Perú, en febrero de 2026. Foto: AP/José Sotomayor

Consecuencias

Garreaud indicó con un mapa de Sudamérica cómo impacta El Niño en cada zona de la región. Tormentas y lluvias intensas en parte de Chile, las costas de Perú y Ecuador, así como en el norte de Argentina, el sur de Brasil y Uruguay, que tendrán mayor cantidad de lluvias durante octubre, noviembre y diciembre. “Lo que usualmente hace El Niño es potenciar la estación lluviosa” en estas zonas, dijo.

En contraste, hay otras zonas que sufrirán sequías: otros sectores de Chile y al otro lado de la cordillera de Los Andes, afectando con menores precipitaciones de lo normal a Colombia y Bolivia, así como partes de Ecuador y Perú. En la Amazonía, las condiciones climáticas también se ven  más secas.

El especialista aseveró que los impactos globales de precipitación y temperatura, se traducen, por ejemplo, en problemas de seguridad alimentaria o sanitarios. Alertó también respecto a que más lluvia y más temperatura pueden ir de la mano con brotes de cólera y enfermedades infecciosas.

Evento histórico

Desde el Centro de Predicción Climática de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) del gobierno de Estados Unidos informaron que “el Niño se está fortaleciendocon una probabilidad mayor del 90% de un evento muy fuerte para el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-27”. La alerta, publicada el 13 de agosto, afirma que se superaría la intensidad de los eventos El Niño registrados desde 1950.

Chile central y el norte de Chile han tenido tormentas muy intensas«, explicó Garreaud sobre un fenómeno que está dejando miles de damnificados y más de una decena de fallecidos. En tanto, al sur de Brasil, norte de Argentina y Uruguay, ya se experimentan condiciones más lluviosas.

Las tormentas de nieve ocurridas en Chile ocasionaron el cierre de caminos y carreteras. Foto: Ministerio de Obras Públicas de Chile

Todo el Pacífico se calienta y eso afecta a Perú y a lugares como Antofagasta, Iquique, en el norte de Chile, que están con temperaturas por encima del promedio”, agregó el especialista. En referencia al impacto económico, precisó que “el costo, por ahora, va del orden de los 1200 millones de dólares, por cortes de camino producto de aluviones, cortes de infraestructura vial e inundaciones en la zona centro y sur”.

Asimismo, el cierre de los pasos fronterizos entre Chile y Argentina produjo problemas en el transporte terrestre y de importación y exportación de artículos. “La gente lo está pasando muy mal porque cada vez que hay una tormenta grande se cierra la escuela, se corta el agua potable, se cortan los suministros básicos”, aseveró.

Imagen satelital que muestra un cambio en las temperaturas de la superficie marina a la altura de la línea ecuatorial en el océano Pacífico. Foto: cortesía NOAA Satellites

Pese a destacar algunos beneficios que traen las lluvias de El Niño frente a la escasez hídrica, Garreaud advirtió: “La temperatura actual, en la zona a la que denominamos Niño 3.4 [corresponde a la zona central del Pacífico ecuatorial] está mucho más cálida que todos los eventos anteriores. Está en el orden de 2.5 °C por encima de las condiciones normales. Nunca habíamos visto una anomalía tan grande en esta época del año”.

Recordó que en marzo y abril de 2026 las condiciones climatológicas estaban por debajo del promedio de esa temporada. Pero sucedió un cambio acelerado y repentino hasta llegar a la situación actual.

En Perú

Según Sabogal, “ahora estamos sintiendo los efectos que se van a intensificar hacia octubre y noviembre de este año. Fundamentalmente, el aumento de la temperatura en general y el aumento de lluvias”. Señaló que mientras las lluvias durante El Niño se concentran en la zona norte de Perú, disminuyen en el sur.

“Se espera un aumento muy grande de lluvias en la zona norte de Perú y tendrá efecto hasta la mitad del país, inclusive Lima”, enfatizó.

Una intensa lluvia en Lima inundó calles y afectó viviendas en el distrito de Villa El Salvador. Foto: Agencia Andina/Daniel Bracamonte

El efecto de estas lluvias caería tanto sobre las ciudades, como sobre los cultivos. Además, el aumento de la temperatura y de las lluvias producen el incremento de insectos, por lo que urge actuar al respecto, especialmente para prevenir el dengue y la chikungunya.

El último comunicado oficial de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) de Perú, publicada el 14 de agosto, prevé que cerca de las costas de Perú y Ecuador, la magnitud del evento será entre “fuerte y extraordinaria hasta el verano” de 2027. Posteriormente, ocurriría «una transición gradual hacia la condición neutra a partir de mayo de 2027”.

Varios colegios resultaron afectados tras intensas lluvias en el sur de Lima. Foto: Agencia Andina

Impacto en la pesca

El reporte también informa sobre el repliegue de la anchoveta frente a la costa central de Perú y la presencia de especies como pez sierra, samasa, perico, barrilete y atún aleta amarilla.

“Hay impactos que han sido notorios. El más evidente es el de la anchoveta. Se dio una cuota menor que las cuotas habituales y se ha pescado un poco más del 25%” de lo normal, señaló Juan Carlos Sueiro, director de Pesca de la organización Oceana.

Según advirtió, se están dando impactos negativos en la pesca artesanal. “El impacto principal es la presencia de lo que los pescadores llaman la jaiba morada (Euphylax dovii). Un tipo de cangrejo que no tiene valor comercial, que sus tenazas son muy fuertes y rompen las redes”, explicó. Dicha presencia está estrechamente vinculada a condiciones oceanográficas cálidas y ya se ha reportado su presencia en Perú y en Ecuador.

Otro impacto en la pesca ocurre con el pejerrey, que se espera tenga una reducción significativa, al igual que la merluza. Esto se debe al aumento de la temperatura del mar. “También sucede con la concha de abanico que tiene efectos diferentes, dependiendo del lugar. Pues en la Bahía Independencia, en Pisco, se espera un incremento. Mientras que en la Bahía de Sechura, en Piura, se espera mortandad grande”, explicó Sueiro.

Científicos encontraron casi abandonados los sitios de anidación de los pingüinos de Humboldt. Foto: cortesía Sebastián Lozano-Sanllehi/Unidad de Investigación en Ecología y Conservación de Aves Marinas de la Universidad Científica del Sur

Tras aclarar que «no hay un fenómeno del El Niño exactamente igual a otro», Sueiro remarcó que la ausencia de especies como la anchoveta afecta a otros animales que se alimentan de ellos, como los pelícanos. Por eso las aves marinas, como los pingüinos, y los lobos marinos “están teniendo una mortandad grande”. Se estima que es por la falta de alimento.

El problema es que las poblaciones de aves vienen de una mortalidad por gripe aviar que ocurrió hace dos a tres años. “Esa población debilitada está enfrentando a El Niño de esta magnitud, donde la perturbación del ecosistema es bastante grande”, subrayó.

Recientemente, el gobierno peruano anunció la creación de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo del Fenómeno El Niño. Presidida por el ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, buscará implementar acciones efectivas ante las emergencias por El Niño.

El gobierno peruano anunció la declaración del estado de emergencia en los lugares afectados por El Niño. Foto: Agencia Andina/Jhonel Rodríguez Robles

Frío intenso en el sur de Argentina

“El Niño ya está activo, bastante intenso, y se espera que a medida que avance el año el fenómeno se siga intensificando”, comentó Cindy Fernández, de Meteored Argentina. “Lo que venimos observando este invierno, que es característico de El Niño es, en primer lugar, un frío extremo en la Patagonia Argentina”.

Otra característica que menciona Fernández es que durante un evento de El Niño “se hacen más frecuentes los ríos atmosféricos que llegan a la franja central de Argentina y de Chile”. Se trata de grandes cantidades de vapor de agua que avanza desde zonas tropicales e impacta sobre la cordillera central de los Andes. Forma precipitaciones, principalmente en forma de nieve durante el invierno.

Consecuentemente, la nieve acumulada complica los pasos internacionales hacia Chile y hay poblados completamente aislados. “Esto trae pérdidas millonarias tanto a Argentina como a Chile, porque hay dos países que quedan incomunicados en su principal paso”, puntualizó Fernández.

Advirtió que otra consecuencia de El Niño, que se extiende hasta la primavera y el verano, es un aumento en las precipitaciones. “Tenemos tormentas intensas, mucho más frecuentes. Esto no solamente afecta a Argentina, sino a Uruguay, Brasil y Paraguay. En estas últimas dos semanas hemos tenido cuatro o cinco temporales bastante intensos con tormentas severas, con granizo de gran tamaño. Y, en los últimos 10 días, hemos tenido cuatro tornados registrados entre Brasil y Argentina”, describió. 

Junto con las intensas lluvias llegan las inundaciones que conlleva a miles de personas a desplazarse por las crecidas de los ríos. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperan fuertes precipitaciones en el norte del litoral, La Pampa, Sudoeste de Buenos Aires, oeste de Cuyo y el este de la Patagonia. El gobierno argentino habría iniciado el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, destinado a fortalecer la preparación ante posibles inundaciones y tormentas severas.

Un frío extremo se percibe en el sur de Argentina debido a la presencia de El Niño. Foto: Municipalidad de Ushuaia

En Ecuador

“Las temperaturas están entre 2 y 3 °C sobre lo normal en el aire y 2 °C en la temperatura del mar. Este cambio altera dos cosas: las pesquerías y los ecosistemas”, señaló María del Pilar Cornejo, docente e investigadora de la Escuela Superior Politécnica del Litoral, de Ecuador.

Según indicó, en los ecosistemas se ha visto la mortandad de aves a lo largo de la costa. Esto se debe a que, al estar el agua más caliente, sus alimentos, que son peces, se hunden más, buscando agua fría, y las aves no pueden bucear. “Entonces, se mueren de hambre”. Y un segundo efecto ha sido la aparición de la jaiba mora o morada –al igual que en Perú–  que daña las redes. “Ha sido como una plaga, pero es un indicador biológico de que las temperaturas han estado altas”.

Especialistas de la fundación Aves y Conservación levantan cuerpos de albatros de Galápagos en la costa continental, en 2023. Foto: cortesía Gustavo Tigrero

Añadió que, si bien en la pesca aún no se reportan impactos importantes, deben empezar a verse pronto porque “las anomalías de temperatura están como en 3 a 4 °C sobre el normal”.

El aumento del nivel del mar es otro efecto. Aunque aún no se han presentado reportes, si han habido “casos de erosión en algunas playas o incremento de la cantidad de arena”.

Mencionó también que, según la magnitud de las precipitaciones que empiecen en enero en la costa de Ecuador, van a tener una época de lluvias muy fuerte que afectará toda la cadena logística en la producción de diferentes sectores. “Lo que estamos revisando es cuánto del producto interno bruto (PIB) podría afectar. Cuando tuvimos el Niño de 1997-98, la afectación fue entre el 14 % y el 17 % del PIB [5000 millones de dólares]. Pero los impactos no dependen del tamaño de la amenaza, también depende de cómo está la vulnerabilidad en el país”, comentó.

En ese sentido, afirmó que las tasas de empleo, desempleo, nutrición de la población, el acceso a servicios básicos y servicios básicos como alcantarillado y agua potable pueden afectarse durante un evento de El Niño.

La jaiba morada está vinculada a condiciones oceanográficas cálidas y ya se ha reportado su presencia en Perú y Ecuador. Foto: Instituto Publico de Investigación de Acuicultura y Pesca

Las  zonas que más se ven afectadas por El Niño en Ecuador, sostuvo Cornejo, son la Cuenca del Guayas, que alberga un poco más de 4 millones de habitantes. Es casi el 25 % de la población total del país y donde se generan los tres productos más importantes de exportación: camarones, banano o plátano y la pesca de atún.

El 21 de julio, la actual secretaria nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, anunció el inicio de alerta naranja para 17 provincias y 143 municipios, y confirmó que se había aprobado el Plan de Acción Nacional ante el Evento El Niño 2026-2027.

“Lo ideal es que el evento de El Niño sea parte de cualquier planificación. El clima tiene que estar incluido en cualquier planificación y no esperar a tener planes de contingencia. Es un cambio de mentalidad que debe permear en todos los niveles de gobierno, tanto en el sector público como en el sector privado”, puntualizó Cornejo.

Fuente: Mongabay

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