Este 17 de octubre se conmemoró una vez más el Día Internacional de Erradicación de la Pobreza. En Salta, mientras la pobreza aumenta, aumenta la represión. Por Belén Herrera.

De acuerdo al último informe publicado por el INDEC, en Argentina el 40,6% de la población (11.726.794 personas) se encuentra debajo de la línea de pobreza, y el 10,7% (3.087.427 personas) bajo de la línea de indigencia. Cabe señalar, además, que más de la mitad (54,3%) de las personas de 0 a 14 años son pobres. Salta, por su parte, supera a la media nacional con un 42,3% de la población (272.274 personas) viviendo bajo la línea de pobreza, y un 11,2% (72.240) debajo de la línea de indigencia.

Con estas cifras, puede afirmarse que en la ciudad existen casi 350 mil personas cuyas posibilidades de acceder a la canasta básica alimentaria (CBA), a la canasta básica total (CBT), a sus derechos, se ven cercenadas.

La crisis social y económica empuja así a cientos de familias a buscar el sustento diario, enfrentando las amenazas de un Estado que, bajo el argumento de regular y “luchar contra la ilegalidad”, elije la represión como salida.

Esa fue la respuesta que tuvieron el sábado último docenas de trabajadoras y trabajadores que llevan más de una semana pidiendo volver a su actividad, la cual quedó paralizada desde el día en que fue asesinado Nahuel Vilte, de 21 años, en la feria del Parque San Martín. Sin embargo, cabe aclarar que las declaraciones del propio padre de Nahuel- realizadas en el programa Sapo de otro pozo, por FM Noticias-, y las denuncias que se fueron originando posteriormente al hecho, dejaron en evidencia la falta de un control municipal efectivo, sin mencionar la clara falta de políticas orientadas mejorar las condiciones de vida de uno de los sectores más vulnerables.

Este lamentable accionar represivo, en el que detuvieron incluso a menores de edad, generó el repudio de diversas organizaciones y colectivos sociales y de derechos humanos. Se supo que mañana se llevará a cabo la audiencia de control de legalidad de las detenciones, posteriormente la audiencia de imputación.

Salta, no tan linda

Y si de mejorar las condiciones de vida hablamos, Salta está lejos de ser un ejemplo. Los datos que brinda el INDEC sobre la incidencia de la pobreza y la indigencia pueden verse reflejados en problemáticas históricas que acucian a cientos de miles de salteñas y salteños. La falta de agua y la falta de acceso a la vivienda son solo dos de ellas.

Así, mientras Aguas del Norte hace oídos sordos a los reclamos de vecinos de todos los puntos de la ciudad y de la provincia por la mala calidad y falta del servicio, la empresa que dirige actualmente Luis María García Salado- jefe de Gabinete durante la gestión de Gustavo Sáenz al frente del municipio- solicita al Ente Regulador de Servicios Públicos que autorice una actualización tarifaria.

Cabe recordar la contestación, en diciembre pasado, al reclamo que llevaban adelante familias de Salvador Mazza ante los reiterados cortes del servicio. La Policía de la Provincia las desalojó con balas de goma que hirieron incluso a menores de edad y a una mujer embarazada.

En cuanto al problema habitacional, el propio presidente del Instituto Provincial de la Vivienda, Gustavo Carrizo, admitió en declaraciones radiales- ante el programa Hora 7 radial, por FM Noticias- que son unas 50 mil las familias inscriptas en el organismo a la espera de una solución, con un grueso que se ubica en Salta capital, Orán, Tartagal, Metán y Rosario de la Frontera. El mismo spot del organismo y el propio Carrizo reconocen que hay familias que esperan una vivienda hace 30 años.

Pese a ello, el prometido plan Mi Lote, anunciado en agosto del año pasado por el gobernador Gustavo Sáenz después de una cruenta represión contra las y los vecinos que se encontraban apostados en el asentamiento San Calixto, sigue siendo una mera declamación ya que desde la Provincia sostienen no contar con los terrenos para llevarlo a cabo.

Frente a este panorama, queda muy claro cuál es la respuesta del Estado en esta lucha por la erradicación de la pobreza.