Bárbara Rocha es analista en relaciones laborales y fundadora de Mama Sara, una colectiva formada en plena pandemia con el objetivo de aportar a la organización y el acompañamiento a mujeres y disidencias que emprenden.

“Se conjugó el tema de que soy feminista, mi profesión, también la soledad y la necesidad de hacer algo con la sociedad en ese momento tan complicado”, recordó Bárbara sobre los inicios de la colectiva y la motivación que le dio origen. “La Mama Sara es la diosa del maíz. Para la cultura quechua es quien cuida el maíz y encomienda a las mujeres levantar la cosecha. Antes los varones no podían ir porque la Mama Sara se enojaba y la secaba. Nos pareció poético, nos pareció que representaba cómo nosotras tenemos que protagonizar esa salida a buscar el pan, salir a buscar le mango diario”, detalló.

Como primer paso, decidió armar un registro de compañeras que tuvieron algún emprendimiento o que se encuentren en busca de trabajo. “Éramos siete, de a poco se fue corriendo la voz y se fue sumando más gente. Empezamos a ver que había un montón de gente buscando generar ingresos que no se conocían, no se vinculaban. Apareció el registro y con un simple formulario se empezaron a juntar”, relató. Tras crear un grupo de WhatsApp, se crearon vínculos entre les integrantes, comenzaron a activarse ferias y distintos espacios de intercambio para promover que cada una de las personas que integran la colectiva pueda desarrollar su profesión o conseguir trabajo.

“Hoy son 194 personas, mujeres y diversidad”, precisó la fundadora de este espacio, al que define como “un lugar de encuentro, una especie de paréntesis en esta sociedad machista y excluyente”. Un lugar en el que se promueve la ayuda mutua y la generación de estrategias para luchar contra la violencia económica que se ejerce, principalmente hacia mujeres cis y las diversidades. De acuerdo con lo que señaló Bárbara, la mayoría de las actividades están orientadas a generar recursos económicos y capacitarse. “Creemos que la salida es colectiva y es transfeminista- subrayó-. Sabemos que la sociedad, sobre todo la sociedad salteña es muy cerrada, encontramos discriminación en el día a día y necesitamos tener un espacio así para poder pelearla”.

En cifras

A un año y medio de estar en funcionamiento, llevaron adelante una encuesta buscando conocer la situación de cada compañere y con el fin de gestionar, como colectiva, el acceso a diferentes programas nacionales o provinciales. De dicha encuesta, develaron que el 70% de las integrantes de este espacio lleva adelante una familia monomarental. “La mayoría son muy jóvenes y están a cargo de la casa y de sus hijes”, indicó haciendo hincapié en problemáticas como la falta del pago de cuotas alimentarias.

Asimismo, destacó que un 60% de la colectiva se encuentra terminando la secundaria o estudiando diversas carreras. “En términos del mercado de trabajo, hay una alta tasa de desocupación”, continuó la fundadora de Mama Sara al precisar que solo el 30% de las personas encuestadas están trabajando activamente en el mercado de trabajo formal.

El resto, en tanto, se desempeña en el marco de la economía popular. “Hay una cierta cantidad que tiene una marca desarrollada de productos y hay un porcentaje menor que hace lo que se denomina changas, desplegando todas las estrategias posibles para salir adelante”, puntualizó Bárbara sobre un 30% de integrantes de la colectiva que llevan adelante emprendimientos a partir de la elaboración propia de distintos bienes.

Precisamente, adelantó que en septiembre inaugurarán una tienda de la economía social, que estará ubicada en Entre Ríos 1313. “Tenemos toda la producción lista. Para nosotres es un sueño hecho realidad porque venimos de la costumbre de las ferias. Pasamos a encontrar un lugar donde vamos a poder vender nuestros productos y cuidar ese espacio. Estamos muy emocionadas”, expresó con entusiasmo.

Para contactarlas, la colectiva cuenta con redes sociales en las que está disponible el registro de emprendedoras, así como publicaciones sobre su trabajo y datos de contacto.