
Quebracho Colorado S.A.: Una década degradando el monte
La empresa Quebracho Colorado S.A. tiene entre sus socios a dos hermanos estadounidenses. Viene solicitando autorizaciones desde 2007 sobre casi 80 mil hectáreas. Ahora pidió avanzar sobre unas 11 mil hectáreas.
En más de una década la empresa Quebracho Colorado S.A., que tiene entre sus integrantes a los hermanos estadounidenses Paul David Gabel y David Kent Gabel, pidió autorización de Salta para desmontar casi 80 mil hectáreas en los departamentos Anta y Orán. No obstante, de ese monto quedan al menos 30 mil hectáreas que, según la revisión de imágenes satelitales, aún no se han deforestado.
El lunes último en el Boletín Oficial de la provincia se publicó la convocatoria a una audiencia pública para el “cambio de uso de suelo y plan de manejo silvopastoril con fines de agro ganadería”. Afecta a 8.175,84 hectáreas, y 3.729,25 hectáreas con fines de agricultura bajo el “Manejo de Bosque con Ganadería Integrada (MGBI)”.
La modificación del uso de suelo en la finca El Chaguaral (Orán) será debatida el 7 de agosto de 2026 a las 11 en la despensa y comedor “Los Hermanos Torres”. El local está ubicado en la Manzana 4 sobre ruta provincial 5 en la intersección con la ruta provincial 13.
Si bien los pedidos de la empresa para cambio de uso de suelo suman desde 2007 un total de 79.972,75 hectáreas, el total sobre el que se actuó hasta el momento sería menor.
Degradación en detalle
Según un relevamiento de las normas publicadas en la provincia, en 2007 la empresa pidió permiso para desmontar 30.962 hectáreas de tierras para ganadería en la finca El Álamo del departamento Rivadavia. En este caso no se llegó a deforestar esa superficie por el freno puesto por quien era la secretaria de Ambiente, Catalina Buliubasich, que renunció tras poner límite a los desmontes en Salta. Por esta decisión solamente habrían sido desmontadas 3.300 hectáreas de ese permiso.
En tanto, en 2010 solicitaron un desmonte para ganadería de 11.432 hectáreas en la finca denominada Estancia El Guayacán (Anta).
Solo cuatro años después, en 2014, la empresa pidió habilitar el desmonte de 7.993 hectáreas en la finca El Chaguaral. En marzo de 2020, solicitó modificar 5.724,74 hectáreas en el mismo predio. En aquel momento y a raíz de la pandemia de la covid-19, la audiencia se suspendió, y volvió a publicarse para fines de ese año.
Finalmente, en 2024, la empresa solicitó el desmonte de 11.955,92 hectáreas también en la finca El Chaguaral. Este año se sumaron 11.905,09 hectáreas para hacer el desmonte en la misma finca.
Desde Greenpeace informaron que se pudo observar que el desmonte solicitado en 2024 aún no fue concretado. Se especula que la empresa espera el permiso de este nuevo pedido de desmonte para unir ambas superficies, que suman casi 24 mil hectáreas, en una sola acción.

“Ecocidio legalizado”
El coordinador de Campañas de Bosques de Greenpeace, Hernán Giardini, afirmó que el área cuyo uso será ahora modificado estaba en amarillo en el anterior mapa de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la provincia.
De haber continuado la anterior cartografía, Quebracho Colorado S.A., no tendría la posibilidad de modificar el suelo. Se lo posibilita el cambio del mapa y el actual ordenamiento, que dispone una nueva área marrón que permite permutar áreas verdes y amarillas.
“El gobierno de Salta está por autorizar un mega desmonte que paradójicamente es de la misma superficie de la deforestación en la finca de los (empresarios) Karlen”, sostuvo Giardini sobre «uno de los desmontes ilegales más grande de la historia». «Este será un ecocidio legalizado a partir del nuevo ordenamiento provincial que, violando la Ley Nacional de Bosques, retrocedió en protección de bosques en favor de los terratenientes», agregó.
Afirmó así que el de Quebracho Colorado es “un (caso) Karlen legalizado”. La referencia es en torno al desmonte ilegal que la ex AFIP encontró en la finca de los Karlen en 2013. La deforestación se realizó ilegalmente sobre más de 11 mil hectáreas en el departamento San Martín.
Transcurrieron 13 años en los que el desmonte se judicializó y, en ese marco, firmaron un acuerdo de restauración que los empresarios incumplieron. Hoy les pesa una multa de más de 21 mil millones de pesos para que ese bosque pueda recomponerse.
Palabras que marean
«Cambio de uso de suelo», «manejo de bosque», o «uso silvopastoril» son estrategias para suavizar la palabra “desmonte” ante la sociedad.
Según el informe Monitoreo de la Superficie del Bosque Nativo de la República Argentina 2024, de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, “se consideraron como pérdida de bosque nativo sólo aquellas áreas con posible uso silvopastoril (SP) donde se realiza desarbustado y remoción de cobertura arbórea en un grado de intensidad elevado, tal que permite su detección a partir de imágenes satelitales de mediana resolución espacial, ya que las mismas pierden su funcionamiento como ecosistema de bosque y a su vez se ven comprometidos los servicios ambientales que brindan”.
En el mismo informe se reconoce al concepto de Manejo de Bosque con Ganadería Integrada (MBGI) como una alternativa para planificar la actividad ganadera y forestal dentro del bosque nativo que permita conjugar el objetivo productivo con la dinámica del bosque e interacción de sus componentes.
“En la práctica no he visto que (el MBGI) sea diferente al manejo silvo pastoril”, dijo Giardini. Sostuvo que el hecho de que una superficie mantenga árboles en pie y pasturas, no implica que sea un bosque desde la perspectiva biológica.
Con el manejo de bosque con ganadería se insertan pasturas foráneas dentro de la superficie. Frente a este panorama, el ambientalista afirmó que “no está medida cuanta biodiversidad se pierde”.
Consideró que quizás en una zona de estricto cumplimiento, el manejo integrado podría llegar a funcionar. Solo si realmente se hace rotar al ganado y se deja crecer bosque nativo para restaurar lo perdido. En Salta, una de las patas flojas en cuanto al cuidado del ambiente siempre fue el monitoreo y control de la deforestación.
Fuente: Salta/12



