Mientras se trataba el proyecto sobre la regulación de las estructuras soporte de antenas, el concejal del PRO y diputado electo minimizó el reclamo de la población y pidió al personal seguridad que retiren del palco a vecinas y vecinos que se manifestaron en contra de la implementación de la tecnología 5G por los posibles daños a la salud que generaría su exposición a ella.

En una sesión escandalosa, concejales aprobaron ayer dos iniciativas vinculadas a las estructuras soporte de antenas de radiocomunicaciones, radiodifusión, telefonía móvil, transmisión de datos, comprendidos en el rango de frecuencia entre los 100 kHz a 300 GHz, en la ciudad de Salta. Durante el debate, un grupo de vecinas y vecinos que se encontraban en el palco expresaron su malestar ante el cuerpo de ediles refiriendo a los posibles riesgos para la salud que representaría la exposición a la redes 5G, que producen campos electromagnéticos de radiofrecuencia (no ionizante).

Al hacer uso de la palabra, el concejal del PRO José Gauffín dio detalles sobre el proyecto para regular la localización, construcción, aprobación, habilitación, mantenimiento y desmantelamiento de estructuras de soporte de antenas, temática que aseguró que viene siendo “largamente debatida”. “Hoy en día tenemos una enorme irregularidad dentro de lo que son las estructuras soporte. La vida está dependiendo de esa conectividad y la norma actual tiene 22 años”, remarcó recodando que al aprobarse él formaba parte del cuerpo de concejales.

“Genera conflictividad permanentemente. Nadie quiere que le instalen una estructura soporte al lado de la casa porque teme por su salud. Cada uno vive esas sensaciones de forma diferente, o esos convencimientos de forma diferente”, sostuvo en referencia al reclamo por una posible afectación a la salud que en 2018 generó la vuelta atrás de un proyecto en la misma línea.

“La casa se desvaloriza porque esa estructura a nadie le gusta tener al lado de la casa”, continuó sin dar detalles sobre esa desvalorización, y agregó: “Vivimos en conflicto con las estructuras de soporte de antenas permanentemente. Han venido muchísimos vecinos a expresarse en ese sentido, de que no quieren más, al lado de su casa, esas estructuras. Yo creo que es importante que ese debate, que se ha dado a lo largo del tiempo, tenga un correlato definitivo”.

Gauffín consideró que aún resta un largo camino para “ir dándole un marco para que la tecnología se use adecuadamente”, y aclaró que no es el Concejo Deliberante el que regula el funcionamiento de las antenas sino que esa es una competencia del gobierno nacional. “Si hay que trabajar sobre eso, habrá que hacerlo en el ámbito de la Nación”, dijo.

Tras escucharlo, vecinas y vecinos presentes manifestaron su descontento desde el palco. “Los ciudadanos tenemos información de profesionales técnicos. Están emitiendo radiación electromagnética. En distintos municipios…”, alcanzó a decir uno de los presentes. En ese momento fue interrumpido por el edil que, dirigiéndose a la vicepresidenta 2da del cuerpo, que en ese momento presidía la sesión, Paula Benavides, expresó: “Señora presidenta, estamos en una sesión. No tienen la palabra quien asiste a la concesión (sic). Yo le pido que aplique el reglamento”.

“No nos representa”, respondió una de las vecinas, a lo que Gauffín replicó con malestar: “Los represento a todos. No solamente a cinco personas que están en el palco, sino a toda la ciudad, y nuestro reglamento no permite el uso de la palabra de la gente que está asistiendo a la sesión”.

Tras un llamado al orden, Eduardo Virgili (Ahora Patria) y Carolina Am (PS) manifestaron su apoyo al proyecto, alegando esta última que la conectividad es “un derecho esencial y fundamental de todos los hombres y mujeres”. Paralelamente, Gauffín se acercó al estrado dirigiéndose, fuera del micrófono, a Benavides.

Previo a la votación, vecinos volvieron a intervenir solicitando una audiencia. “Tengo entendido que los vecinos han sido recibidos”, respondió la concejala por Salta Independiente. “Nosotros les pagamos el sueldo a ustedes. Entonces, lo mínimo que pueden hacer es escucharnos”, argumentó una de las presentes.

Gauffín volvió a tomar la palabra para pedir nuevamente que aplique el reglamento, pero los vecinos insistieron con su reclamo solicitando ser recibidos por los ediles. “No hemos podido hablar con nadie”, afirmaron ante el cuerpo que presenciaba la situación. “Representamos a toda Salta, cinco personas no pueden interrumpir una sesión en el Concejo Deliberante”, reiteró el concejal del PRO.

Sin ser escuchados, vecinos continuaron interviniendo, lo que generó malestar en el diputado electo, quien al volver a presidir la Sesión optó por silenciar el reclamo. “Todas las personas tiene  derecho a expresarse, lo han hecho y vamos a continuar con la Sesión. Ya se votó y seguimos con el orden del día. Le voy a pedir a seguridad que por favor desaloje la barra”.

“Van a ser responsables si la gente se enferma y muere por las antenas 5G”, se alcanzó a escuchar en la voz de una de las manifestantes antes de que la concejala Am pidiera un cuarto intermedio, dando por finalizado un episodio que podría traer cola.

Evidencias

Si bien desde la Comisión Internacional sobre Protección Frente a Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP), establecida en Alemania en 1992 y dependiente de la ONU, afirman que no existen riesgos por la exposición a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF EMF) ya que no calientan los tejidos, la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer, dependiente de la OMS, categorizó a los teléfonos celulares como posible cancerígeno en la categoría 2B.

Igualmente, en el último informe de la ICNIRP señalan que “el único hallazgo observado consistentemente es un pequeño efecto sobre la actividad cerebral medida por electroencefalografía (EEG)”. Además, admiten que algunos estudios evidencian “un ligero aumento estadístico en el riesgo de algunos tumores cerebrales para el pequeño grupo de usuarios de teléfonos móviles a largo plazo”.

Opinorte