
Mermeladas nativas de mujeres rurales contra la deforestación
En el monte misionero, un grupo de mujeres rurales impulsa una alternativa productiva con «mermeladas nativas». Combinan economía local y conservación ambiental: elaboran mermeladas con frutos nativos para frenar el avance de la deforestación.
La iniciativa de elaboración de mermeladas nativas es llevada adelante por la organización Mujeres Soñadoras. La integran más de 50 personas y transformaron la producción artesanal en una estrategia de desarrollo sostenible.

Además de fabricar dulces con especies autóctonas, el proyecto incluye la producción de plantines para reforestar y acciones educativas en escuelas rurales, promoviendo el consumo de alimentos tradicionales y el cuidado del monte.
Un modelo que protege el territorio
El eje del trabajo está en revalorizar los frutos nativos, lo que incentiva la conservación de los árboles y desalienta su tala. De esta manera, la actividad genera ingresos sin destruir el ecosistema, creando un “círculo virtuoso” entre producción y ambiente.

Este tipo de experiencias se inscribe en prácticas de agroecología, donde la producción no solo busca rentabilidad, sino también equilibrio ecológico y justicia social.

Mujeres, territorio y economía
El rol de las mujeres es central. Y es que no solo sostienen la producción, sino también el conocimiento ancestral sobre el uso de plantas y alimentos del monte.
En contextos donde la deforestación avanza por modelos extractivos, estas iniciativas aparecen como alternativas concretas que combinan trabajo, arraigo y protección ambiental. El proyecto pone en discusión qué tipo de desarrollo se impulsa en los territorios: uno basado en la explotación o uno que respete los ciclos de la naturaleza.
Fuente: Perfil




